Cuando el canil para jugar con tu mascota, se vuelve el metro en horario punta
Muchas personas luego de largas horas en el trabajo llegan muy cansadas y el perrito termina en un canil, mientras el tutor se queda mirando el celular con la mirada perdida.
Los tamaño de los caniles no siempre son el adecuado.
Existen muchos que son muy pequeños, lo que hace que la densidad de perros sea excesiva y no le permita a cada animal encontrar el espacio necesario para sentirse cómodo y tranquilo.
Muchos cachupines ya sea por el tamaño del canil o por el horario punta, a veces la densidad de cuatro patitas es excesiva y prácticamente chocan adentro cuando corren.
Esto hace que muchos perros se sientan invadidos, no tengan suficiente espacio para alejarse o esconderse, y ocurran más peleas y accidentes fortuitos.
Como en toda interacción, basta un perro problemático para que una trifulca ocurra.
Hay muy poca observación y nadie a cargo y una vez que agudices tus conocimientos de lenguaje corporal canino, te será normal pasar por fuera de un canil y ver un perro que está muerto de miedo, otro que no quiere estar ahí.
En resumen, los caniles deberían ser divertidos y seguros tanto para humanos como para sus perros. Evalúa bien si es adecuado que para tu perrito y recuerda que no es una obligación ni una necesidad irremplazable para un perro. Y si es que decides entrar, siempre supervisa a tu perro, protégelo y ayúdalo a ser el mejor perro que pueda ser.
Por último la mascota tiene que caminar y no estar encerrado en un canil siempre, ya que la actividad física es muy importante.



