Ipom de junio: economistas prevén que Banco Central recortará la proyección de crecimiento 2026, por factores externos a Chile

TENDENCIA

  • ¿Qué pasó?

Nuestro país completó cuatro meses de caídas. Entre enero y abril, el Producto Interno Bruto (PIB) acumula un descenso de 0,7% y, por ello, las expectativas del mercado para 2026 se han ido ajustando a la baja y ya alcanzar un crecimiento de 2% en el año casi no está en el escenario de ningún analista.

  • La guerra de Estados Unidos

La principal razón que explicaría este ajuste en las previsiones es el escenario externo, el que empeoró fuertemente durante el primer semestre debido a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

En este contexto, economistas consultados por Pulso sobre las proyecciones macroeconómicas que entregará esta semana el Banco Central (BC) en su Informe de Política Monetaria (Ipom) de junio, prevén que el ente rector reducirá la referida a la expansión del PIB 2026, versus el rango entre 1,5% y 2,5% que fijó en el Ipom de marzo.

Así, algunos estiman que el BC recortará su estimación para este año a entre 1% y 1,75%, mientras que otros ven factible que la sitúe entre 1,25% y 2%. En este informe, el rango se reduce de un punto a 0,75 punto.

  • Economista

Valentina Apablaza, economista del OCEC-UDP, sostiene que “lo más probable es que el Banco Central ajuste a la baja el rango de crecimiento económico para el año 2026, de modo que la proyección se ubique entre 1,25% y 2% anual”. De esta forma, dice que esperaría “un crecimiento más cercano a 1,6% para el año”.

Misma visión entrega Alejandro Fernández, economista de Gemines según detalla La Tercera, quien señala que “lo razonable sería bajarlo a 1,25%-2%, dejando un techo que parece difícil de lograr y un piso que da holgura para lo que hoy parece probable”.

También Nathan Pincheira, economista jefe de Fynsa, apuesta porque el rango quede entre 1,25% y 2%.

Una visión más negativa tiene Felipe Alarcón, economista de EuroAmerica, quien prevé que el BC se quedará con una proyección de PIB 2026 entre 1% y 1,75%.

Esta mirada es refrendada por Banco Santander: “Las cifras de actividad de comienzos de año han sorprendido a la baja, incluso previo al impacto del shock externo asociado al alza de los combustibles”, señalan en su análisis.

En esa línea, aseveran que, “en conjunto, los datos muestran una economía donde ya se han desvanecido los impulsos transitorios que favorecieron el crecimiento en 2025, particularmente en sectores exportadores, mientras que los componentes más ligados a la demanda interna aún no consolidan una recuperación”.

Por lo mismo, esperan que el BC “revise a la baja sus proyecciones de crecimiento y presente un rango para 2026 de 1%-1,75%, junto con una moderación de las perspectivas para demanda interna, consumo e inversión”.

  • Menor gasto interno

Fernández coincide en que es probable que “la demanda interna se revise a la baja de 2,4% a 2,2%, el consumo privado corregirse levemente de 2,2% a 2,1% y la inversión de 4% a 3%, considerando la debilidad que ha mostrado hasta ahora durante el año”.

Apablaza añade que “se debería observar una corrección a la baja para la proyección de crecimiento de la demanda interna, proyectando una cifra más cercana a 2,1% anual para 2026. Esta corrección respondería a un menor ritmo de crecimiento del consumo total de la economía, que podría estar más alineado con una expansión de 1,5% anual, como consecuencia de una desaceleración del consumo privado”.

No obstante, sostiene que “la proyección de aumento para la inversión, en cambio, podría mantenerse en 4% anual”.

Visión similar entrega Rodrigo Montero, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, quien menciona que “todo parece indicar que la demanda agregada presentará un comportamiento más débil de lo que se había anticipado, con una política fiscal que además está en un contexto de recorte, de ajuste, y que por lo tanto deja de ser un elemento dinamizador del gasto agregado de la economía”.

Y Pincheira agrega: “Creemos que lo ajustará a la baja, pero probablemente sean las exportaciones las que muestren una baja más importante”.

  • ¿Sin cambios en inflación?

En materia de inflación para el año, en cambio, los expertos creen que el BC conservará la proyección de 4% a diciembre que ya hizo en el Ipom de marzo.

Hoy la medición en lo que va de 2026 alcanza a 2,8% y la en 12 meses a 3,9%, presionada fundamentalmente por el alza del precio de los combustibles, escenario que sigue complejo producto de que persiste el conflicto bélico en Medio Oriente, incluido el estrecho de Ormuz, zona crucial para el comercio mundial de petróleo.

En Santander plantean que el “cierre de año debería estar en torno a 4% y una convergencia hacia la meta de 3% durante la primera mitad de 2027”, la misma opinión que entrega Fernández, quien dice que “parece razonable mantener el 4% a diciembre y la vuelta a 3% durante 2027”.

Mientras que Apablaza asevera que “lo más probable es que se mantenga la proyección de 4% anual para diciembre de 2026”.

No obstante, la economista considera que “es esperable que el BC destaque que estos niveles de inflación anual responden a un shock de carácter aislado, que parece no estar afectando de forma relevante la parte subyacente de la inflación. Debido a esto, se podría concretar un escenario donde la inflación vuelva al 3% anual a mediados del primer semestre de 2027”.

  • Mensaje sobre la TPM

Dados los factores anteriores, los expertos consultados coinciden en que el mensaje que entregará el Banco Central para la política monetaria será uno de que se mantendrá la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5% durante lo que resta de 2026.

“El BC debiera inclinarse por mantener la TPM en 4,5%, reconociendo la dificultad de enfrentarse de forma simultánea a una inflación por sobre la meta y a un debilitamiento de la actividad económica”, afirma Apablaza.

Asimismo, espera que “destaque que las expectativas se han mantenido ancladas y que la inflación debería converger por sí misma a la meta durante la primera mitad del próximo año”.

Misma expectativa tiene Montero, quien sostiene que, “en lo más inmediato, el Banco Central debería optar por una mantención y me parece que el escenario más probable es que durante 2026 la tasa se mantenga en el actual 4,5%, para evaluar una eventual reducción recién durante el primer trimestre de 2027”.

Para Fernández, la TPM “estará condicionada a la información disponible mientras persista la incertidumbre global respecto a los precios de la energía y los efectos de segunda vuelta internos”.

Desde Santander estiman que “el BC mantendría un mensaje de cautela, donde la TPM permanecería por un período prolongado en el nivel actual. Con todo, probablemente indique que, en el margen, los riesgos de escenarios más severos al alza en la inflación parecen ser algo menores que los que teníamos en el Ipom previo, dada la debilidad que se está viendo en la demanda doméstica”.