Noticias Chile | La explicación científica detrás de una pregunta que intriga a millones: ¿por qué no llegan los extraterrestres?

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  • ¿QUÉ PASÓ?

La posibilidad de que exista vida inteligente fuera de nuestro planeta sigue siendo uno de los grandes interrogantes de la ciencia. Sin embargo, incluso si civilizaciones avanzadas habitaran otros mundos, diversos factores sugieren que un eventual viaje hasta la Tierra podría ser extremadamente improbable.

El tema fue analizado por la profesora de comunicación científica y astrobiología Carol Oliver, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, en un artículo publicado por The Conversation. La especialista abordó la cuestión a propósito del creciente interés generado por los fenómenos anómalos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés) revelados por autoridades estadounidenses en los últimos años.

Según Oliver, “hay tres razones de peso por las que probablemente no nos hayan visitado ni vayan a hacerlo”.

  • Distancias difíciles de superar

Uno de los principales obstáculos para cualquier civilización que intentara llegar a la Tierra es la enorme extensión del universo. Como referencia, Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sol se encuentra a unos 4,3 años luz de distancia, equivalentes a cerca de 40 billones de kilómetros.

De acuerdo con la académica, “con la tecnología actual, solo podemos viajar por el espacio a una fracción de la velocidad de la luz”.

La especialista menciona el caso de la sonda Parker Solar Probe, desarrollada por la NASA, considerada la nave más rápida construida por la humanidad. Aun así, alcanza apenas una pequeña fracción de la velocidad de la luz, por lo que tardaría miles de años en llegar a Próxima Centauri.

“Los viajes interestelares dentro de la esperanza de vida humana requerirían velocidades mucho mayores”, asegura.

Oliver también plantea que incluso una civilización capaz de viajar a velocidades extremas enfrentaría los efectos de la dilatación temporal descrita por Albert Einstein. A medida que aumenta la velocidad de desplazamiento, el tiempo transcurre más lentamente para quienes viajan.

En ese escenario, explica que “regresarían a un planeta mucho más viejo que el que dejaron, quizás un siglo o más. Serían exiliados del tiempo”.

  • El desafío energético de los viajes interestelares

Otro de los factores que dificultarían una visita extraterrestre está relacionado con la energía necesaria para impulsar una nave a velocidades cercanas a la de la luz.

Según Oliver, las leyes de la física conocidas actualmente establecen limitaciones prácticamente insalvables. “A la velocidad de la luz, la nave adquiere una masa infinita, lo que requiere una cantidad infinita de energía. Esto es claramente imposible”, sostiene.

La astrobióloga agrega que también existiría un problema asociado a la radiación. “Los átomos de hidrógeno dispersos se convierten en radiación intensa a velocidades cercanas a la de la luz, y el calor generado abrasaría y acabaría destruyendo el casco (de una nave)”, argumenta.

  • Un planeta que podría no ser habitable para otras formas de vida

La composición de la Tierra representa otra posible barrera para organismos procedentes de otros mundos. Los científicos consideran que la biosfera terrestre posee características particulares, entre ellas una atmósfera rica en oxígeno, resultado de procesos biológicos y geológicos muy específicos.

Lejos de ser una ventaja universal, este elemento podría resultar perjudicial para organismos con una química distinta. Oliver advierte que el oxígeno “es reactivo y podría ser altamente corrosivo para los extraterrestres”.

  • La búsqueda de vida más allá del Sistema Solar continúa

Pese a las dificultades que plantea la posibilidad de un contacto extraterrestre, la exploración científica sigue enfocada en detectar señales de vida fuera de la Tierra.

Hasta ahora no existe evidencia confirmada de vida extraterrestre, aunque los astrónomos han identificado miles de exoplanetas que podrían reunir condiciones favorables para la existencia de microorganismos.

“Se han encontrado unos 6.200 exoplanetas en más de 4.700 sistemas solares, aunque ninguno es como la Tierra o nuestro Sistema Solar”, explica la investigadora.

La académica añade que “la mayoría de las estrellas podrían tener al menos un planeta, y solo en nuestra galaxia hay más de 100.000 millones de estrellas. El número de mundos extrasolares es, por lo tanto, astronómico, y algunos podrían ser habitables”.

Aunque la posibilidad de hallar vida más allá de nuestro planeta sigue abierta, las enormes distancias, las limitaciones energéticas y las diferencias biológicas continúan siendo algunos de los principales desafíos para imaginar un encuentro entre civilizaciones de distintos rincones del universo.