
Descrito como un “palacio volador”: los detalles del nuevo “Air Force One” que utilizará Donald Trump

- ¿QUÉ PASÓ?
La Casa Blanca inició el proceso de renovación de su flota presidencial con la salida de uno de los aviones que durante más de tres décadas trasladó a los mandatarios estadounidenses por distintas partes del mundo. Se trata de un Boeing 747-200B que operó como Air Force One desde 1990 y que ahora será reemplazado por una nueva aeronave entregada por Catar al presidente Donald Trump.
El retiro del emblemático avión fue marcado por un mensaje publicado por el director de comunicaciones de Trump, Steven Cheung, tras el regreso de la cumbre del G7. En la red social X escribió: “Buen trabajo, buen y fiel servidor. ‘El último viaje'”.
- El avión que tomará la posta
La nueva aeronave presidencial corresponde a un Boeing 747-8 BBJ, una versión de lujo que pasará a integrar el servicio de transporte del mandatario estadounidense.
Según informó NBC News, Donald Trump evalúa que el estreno oficial del avión se produzca durante un viaje al Monte Rushmore, en Dakota del Sur, programado para el próximo mes en el marco de las actividades conmemorativas por los 250 años de la independencia de Estados Unidos.
La Fuerza Aérea de ese país señaló en mayo que el aparato completó satisfactoriamente sus pruebas de vuelo y que se encuentra en la fase final previa a su entrada en operaciones. Debido a las dimensiones de la aeronave, incluso fue necesario realizar modificaciones en el hangar destinado a albergarla.
Paralelamente, organismos de seguridad e inteligencia trabajaron en la instalación de sistemas de comunicación y mecanismos de protección tecnológica, para adecuar el avión a los estándares exigidos para el transporte presidencial.
- Lujo, diseño y polémica
De acuerdo con reportes recogidos por Univisión, el interior del Boeing mantuvo gran parte de la configuración original utilizada por la familia real catarí, incluyendo mobiliario de cuero, una decisión orientada a reducir los costos asociados a las remodelaciones.
En el exterior, la aeronave destaca por una combinación de colores rojo, blanco, dorado y azul oscuro. El esquema está basado en una propuesta impulsada por Trump durante su primer mandato, aunque posteriormente la administración de Joe Biden optó por volver al tradicional diseño en tonos azul claro y blanco.
La entrega del avión por parte de la familia real de Catar, valorada en cerca de 400 millones de dólares, ha generado debate en Estados Unidos debido a cuestionamientos éticos, constitucionales y de seguridad.
Ante las críticas, Trump defendió la recepción de la aeronave. El año pasado calificó el obsequio como un “bonito gesto” y sostuvo que sería “estúpido” rechazarlo. El Pentágono también aceptó la incorporación de la aeronave.
- Un avión temporal antes de la nueva generación presidencial
Con 13 años de antigüedad, el Boeing 747-8 ha sido descrito por diversos medios estadounidenses como un “palacio volador” debido a sus características de lujo y amplitud.
La intención es que sea utilizado como Air Force One durante parte del segundo mandato de Trump, mientras continúan los trabajos de los dos nuevos aviones presidenciales permanentes que se incorporarán posteriormente a la flota.
Una vez concluido su período en la Casa Blanca, se prevé que la aeronave sea transferida a la fundación de la biblioteca presidencial de Trump antes del 1 de enero de 2029.
- Las capacidades de seguridad del Air Force One
Los aviones que reciben la denominación Air Force One —nombre que utilizan únicamente cuando el presidente de Estados Unidos viaja a bordo— cuentan con avanzados sistemas de defensa y protección.
Entre sus capacidades figuran equipos capaces de interferir radares hostiles, sistemas de detección infrarroja y mecanismos diseñados para contrarrestar amenazas aéreas.
Además, incorporan dispensadores de señuelos de radar, conocidos como virutas metálicas o “chaff”, que buscan desviar misiles guiados por radar, así como bengalas destinadas a confundir proyectiles que se orientan mediante señales de calor.

