Chile enfrentará esta semana un anticiclón “gigantesco” y “poderoso”: estas son sus principales consecuencias

- ¿QUÉ PASÓ?
Tras el paso del ciclón extratropical, un nuevo fenómeno meteorológico afectará al país durante la segunda semana de julio. Se trata de un “gigantesco” y “poderoso” anticiclón que se instalará frente a las costas de Chile, impidiendo el avance de los sistemas frontales hacia la zona central y sur.
En términos simples, este fenómeno corresponde a una masa de aire que actúa como una muralla, bloqueando las nubes y desviando los sistemas frontales que se aproximan desde el océano.
De acuerdo con el informe de la meteoróloga Viviana Urbina, “esta alta presión no solo complicará el avance de las lluvias, sino que su intensa estabilidad dejará malas condiciones para la dispersión de contaminantes en las ciudades ubicadas en los valles centrales”.
El anticiclón abarcará un amplio territorio, extendiéndose desde la región de Los Lagos hasta el límite norte de Perú con Ecuador, y desde el territorio continental chileno hasta la Polinesia Francesa. Según los pronósticos, desviará tres sistemas frontales que se dirigían hacia Chile, lo que aumentará el déficit hídrico en regiones como Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins y Maule.
Estos sistemas frontales, al no poder ingresar por la zona central, cambiarán su trayectoria hacia las regiones más australes del país, donde sí se registrarán precipitaciones.
Según las proyecciones meteorológicas, este fenómeno permanecerá frente a las costas chilenas al menos hasta el domingo 13 de julio.
- ¿Qué es un anticiclón?
Un anticiclón corresponde a una zona de alta presión atmosférica donde el aire desciende y se estabiliza, lo que dificulta la formación de nubes y favorece la presencia de cielos despejados y tiempo seco.
En resumen, este anticiclón mantendrá alejada la lluvia y la nubosidad de la zona central, provocando un descenso de las temperaturas y dificultando la dispersión de contaminantes.
Como señaló Viviana Urbina, “esta alta presión no solo complicará el avance de las lluvias, sino que su intensa estabilidad dejará malas condiciones para la dispersión de contaminantes en las ciudades ubicadas en los valles centrales”.



