Noticias Chile | “Sabía todo lo que ella hacía”: abogada afirma que Zepeda ingresó 57 veces al Facebook de Narumi

- ¿QUÉ PASÓ?
Durante la segunda jornada del tercer juicio contra Nicolás Zepeda, imputado por el asesinato de la joven japonesa Narumi Kurosaki en Francia, se expusieron nuevos antecedentes vinculados al uso de redes sociales por parte del acusado.
Uno de los puntos abordados fue el acceso que habría tenido Zepeda a la cuenta de Facebook de la víctima, información que fue comentada por la abogada de la familia, Sylvie Galley.
Según detalló la jurista, “el chileno accedió a la cuenta de Narumi 57 veces, utilizando su nombre de usuario y contraseña, incluyendo 41 veces después de su partida a Francia. Se trata de actos probados de intrusión en la vida privada de Narumi. Simplemente la espió”.
Además, se indicó que el acusado habría revisado reiteradamente las conversaciones de la joven. “Nicolás Zepeda leyó los mensajes de Facebook 157 veces, utilizando un traductor para comprenderlos. También visitó la página de Facebook de Arthur del Piccolo (el pololo francés de Narumi) 128 veces”, complementó el investigador.
- Uso de la cuenta tras la desaparición de la víctima
El periodista de Meganoticias, Pablo Cuéllar, quien se encuentra en Francia cubriendo el proceso judicial, conversó con Galley durante un receso de la audiencia, instancia en la que profundizó sobre este aspecto del caso.
“La policía hizo una investigación y descubrió que él estaba revisando permanentemente (la cuenta de Facebook de Narumi)”, explicó la abogada.
En la misma línea, agregó que “él estaba al tanto de todo lo que ella estaba haciendo, de toda la gente que ella veía y, después de su muerte, él siguió utilizándola”.
Galley sostuvo además que, a juicio de la familia, el objetivo de estas acciones era simular que la joven seguía con vida: “él lo hizo para que la gente creyera que ella estaba viva y poder escapar de Francia”.
Finalmente, la representante legal enfatizó la convicción de los cercanos de la víctima respecto a la responsabilidad del acusado: “cada pista, cada indicio apunta hacia él. No hay otro sospechoso. Solo él tenía el móvil para matarla”.



