
“Gatitos tristes”: las pistas que sepultaron a los grafiteros del aeropuerto de Pudahuel

- ¿Qué pasó?
Los buscaron hasta que los encontraron. Después de que Rodrigo Manzo Muñoz y Vicente Vargas Leiva rayaran un avión en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez el pasado 31 de mayo, la Fiscalía de Pudahuel agotó todas las pistas hasta dar con sus identidades. Analizaron sus redes sociales y llegaron incluso a su Spotify. Fueron los mismos dibujos que realizaron en la turbina del avión lo que sellaron su caída, según reportaje de Radio Bío Bío.
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- Los gatitos
Se trata precisamente de los “gatitos tristes” y las firmas de ambos: “ro roro” y “centeee”, los primeros hilos de los que tiraron. Con esos trazados, buscaron en Google Lens similitudes y llegaron hasta sus redes sociales.
Cuando ya tuvieron la certeza de que fueron ambos, solicitaron su orden de detención de inmediata.
- Cámara sin registro
Lo primero que hizo el personal policial fue preguntarle a los trabajadores del aeropuerto si habían visto algo. Nadie lo había hecho. Todos respondieron que se enteraron por el video difundido en redes sociales y el mensaje en el pie de la publicación:
“Que nunca nada ni nadie les diga que no son capaces de lograr algo, estos va para las nuevas y viejas generaciones, sea lo que sea en la vida si nadie ha podido se el primero en hacerlo aunque no te crea nadie, acciones y tiempo valen más que mil palabras (..) Logré el sueño que todos decían es imposible rayar un avión del aeropuerto de Santiago de Chile SI NO ES ILEGAL NO ES GRAFFITI SIEMPRE A MUERTE”.
Las imágenes para entonces ya estaban viralizadas. Y la identidad de los autores era totalmente desconocida.
En terreno descubrieron que además del grafiti en una turbina de una aeronave JetSmart, existía un cierre perimetral roto. Los alambres estaban doblados y entre la base de hormigón y la estructura metálica, se vislumbraba una entrada irregular.
El jefe de seguridad de la aerolínea Jetsmart señaló que su última revisión había sido a las 22:11 horas. Todo se encontraba en orden.
Por el lado de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) manifestaron que las cámaras u otra “medida de seguridad” no estaban funcionando. Además, el sensor de movimientos estaba deshabilitado.
Una hora después de la última revisión presencial, el Instagram “Centeee” había compartido las imágenes. El propio ex subgerente del aeropuerto Arturo Merino Benítez las había subido a sus redes sociales, criticando la situación.
- Gatitos tristes
Ese fue el punto de arranque, analizar a quién pertenecía el perfil “Centeee”.
Al principio no descubrieron nada, solo que existían publicaciones similares de otras intervenciones. Sin embargo, revisaron todos los comentarios de la publicación y hubo un perfil que les llamó la atención porque escribió “lo hemos logrado”. Guardaron su fotografía y siguieron investigando.
El siguiente paso fue usar Google Lens. Buscaron el mismo gato que dibujaron en el avión en otras páginas.
Con eso llegaron a distintos perfiles en redes sociales. Uno de ellos era “gatos urbanos 2.0”. Las semejanzas eran evidentes: era el mismo felino triste.
Así también llegaron a otro usuario que tenía el mismo tipo de contenido. Además, ambas cuentas eran de la comuna de Maipú.
Revisando en detalle cada publicación se toparon con una cuenta de tatuajes. El hombre que se estaba tatuando era el mismo que días antes había escrito “lo hemos logrado”.
El dueño de dicho perfil era rrrorroro. Mismo nombre que usaron en el rayado del avión y en los otros grafitis de gatos tristes.
El 1 de junio de 2026 presentaron una denuncia ante el Departamento de Inspección Secundaria de la Policía de Investigaciones. Ese mismo día hicieron un análisis criminal para comparar las fotografías.
“Las imágenes confirman de manera irrefutable que el usuario de la red social que ostenta el grafiti del “gato” es efectivamente Rodrigo Ignacio MANZO MUÑOZ. La coincidencia exacta del diseño del felino y el estilo del trazo entre un muro firmado en el entorno digital del sospechoso y el avión vandalizado permite establecer, con un alto grado de certeza investigativa, que corresponden al mismo autor intelectual y material“, manifestaron.
- La caída
“Daños calificados toda vez que ingresan a efectos de realizar grafitis los cuales fueron avaluados en una cifra superior a los 7 millones, pero también fueron formalizados por delitos que pusieron en riesgo la seguridad aeroportuaria”.
Tanto Rodrigo como Vicente quedaron con la prohibición de acercarse al aeropuerto, arresto nocturno y arraigo nacional.

