
Juan Verdugo Vera el temido acosador de Ñuñoa

- EL VECINO ACOSADOR
En un nuevo giro en la tensa relación entre vecinos en Ñuñoa, se ha reavivado el conflicto entre un residente y su vecino, Juan Verdugo Vera, conocido por su historial de acoso. A pesar de un acuerdo VERBAL ante la justicia que prometía el cese del hostigamiento hacia su vecina, Juan volvió a acercarse a ella en su rutina diaria, planteando cuestionamientos sobre la validez del pacto anterior. Este encuentro imprudente también tuvo como trasfondo el comportamiento inusual de Verdugo, quien incluso se había mostrado afable momentáneamente con la mascota de su vecina, pero que no tardó en recordarle la grieta existente entre ambos.


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El problema surgió en el contexto de una discusión que escaló rápidamente, provocada cuando Verdugo hizo comentarios despectivos sobre el hijo de su vecina. Después de años de hostigamiento junto con dos detenciones anteriores por parte de Carabineros, la vecina finalmente decidió confrontarlo.
Esta acción no solo desató la ira de Verdugo, sino que también involucró a su madre, quien se desmayó de manera dramática, creando un escenario que complicó aún más la situación. La mujer sintió que no podía permitir que se hablara de su hijo sin resultado, lo que llevó a la confrontación directa.

El comportamiento de Verdugo ha suscitado preocupación en el vecindario. A sus 45 años, vive a expensas de su madre de 80 años, lo que provoca interrogantes sobre su independencia y responsabilidad.
Utiliza un sistema de vigilancia altamente sofisticado para monitorear a sus vecinos, lo que ha llevado a una atmósfera de miedo y tensión en el pasaje. Además, la Fiscalía hasta ahora ha catalogado el caso como un mero conflicto vecinal, lo que incrementa la frustración de su vecina, quien siente que su voz no es escuchada debido a su falta de notoriedad.


En un reciente intercambio de correos, Verdugo expresó su intención de reiniciar el hostigamiento, a lo que su vecina respondió con escepticismo, afirmando que muchas veces la gente no le cree, a pesar de su angustiante situación. La sensación de constante vigilancia y miedo la ha llevado a hacer pública su historia una vez más, intentando así sensibilizar y buscar apoyo ante un problema que parece no tener solución. La comunidad se pregunta cuántas más tendrán que sufrir situaciones similares antes de que se tomen medidas más efectivas.
A medida que el conflicto se intensifica, los informes de amenazas han comenzado a circular, con la comunidad ahora preocupada por la salud mental de Verdugo y su capacidad de manejar conflictos de manera saludable. Sus antecedentes incluyen no haber completado sus estudios de enfermería y un patrón de comportamiento destructivo hacia sus parejas pasadas, lo que ha alimentado la narrativa de su vecina sobre él como un individuo manipulador que emplea tácticas de victimización para desviar la atención de su comportamiento abusivo. La situación plantea interrogantes sobre el papel de las autoridades y su capacidad para manejar adecuadamente el acoso vecinal.

