
Madre de reo llegó indignada a prisión de Talca, pero salió feliz con la información que recibió:” Tendrá sus comidas y videollamadas”

- ¿Qué pasó?
Durante la mañana de este viernes, familiares de reos que fueron trasladados a la nueva cárcel de Talca se acercaron al recinto penal para intentar conocer las condiciones en las que se encuentran los internos.
En diálogo con el matinal de CHV, sin mostrar sus rostros, distintas personas manifestaron su preocupación por el repentino traslado a la unidad penitenciaría. Les urgía saber si disponían de ropa para cambiarse o si se habían alimentado durante las últimas horas.
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Fue en este contexto que los presentes fueron invitados a ingresar. Se les entregó la información que buscaban.
- De la angustia a la tranquilidad
“Nos dieron informaciones; lo que yo quería saber”, destacó una madre que accedió a hablar con Contigo en la mañana.
“Ahí adentro nos dijeron que van a estar con más comidita, van a tener desayuno, van a tener almuerzo, van a tener once y van a tener cena. Cuatro comidas. Y los chiquillos van a tener teléfono público y van a tener teléfono por videollamada para llamar a sus familiares”, valoró.
Asimismo, dijo que “lo bueno es que ya nos dieron información y estamos más tranquilas”.
“Yo la veo más contenta, porque antes la vi y estaba indignadísima”, le dijo la notera Paulina Padilla a la entrevistada.
“Sí, y ahora tenemos que esperar de 12:00 a 14:00 horas para que nos den información y nos digan en qué módulo quedaron los chiquillos, pero lo bueno es que están todos bien”, respondió la mujer, quien dejó entrever que había una segregación entre los delincuentes de menor y mayor peligrosidad.
Luego, explicó que “la ropa se la llevan lavada, secada y planchada. Eso nos comentaban, que también había una lavandería, que les iban a lavar la ropa y que no trajéramos tanta ropa porque ellos tienen sus cosas para lavarle adentro”.
“Quedó mejor que antes, entonces”, apuntó Andrea Arístegui desde el estudio.
“Al menos quedé más tranquila, y todas quedamos tranquilas porque igual nosotras sufrimos por los esposos, por los hermanos y por los hijos”, continuó la mujer.
Finalmente, reveló que el interno corresponde a su hijo de 26 años que está en calidad de imputado por el delito de robo con violencia.
“Le están pidiéndole cinco años y un día por un teléfono. Él nunca ha estado preso”, contó.

