
madre de carabinero asesinado comparte fuerte mensaje

- ¿Qué pasó?
La madre del sargento segundo Jaime Ariel Urrea Burgos, el carabinero que fue asesinado en Quilleco por un disparo en su cuello, mientras estaba en un procedimiento de VIF, Región del Biobío, brindó un testimonio desgarrador.
Te puede interesar :Presidente Kast promulga ley que aumenta el plazo de flagrancia de 12 a 24 horas para detener a una persona
Este funcionario de 40 años llegó a un llamado por violencia intrafamiliar y, al entrar a la casa donde sucedía el hecho, recibió un disparo con una escopeta del dueño de la vivienda.
Ayer, el mismo día en que se llevó a cabo la audiencia del único sospechoso, Laura Burgos habló brevemente con la prensa.
Durante el velorio de su hijo, la mujer dirigió un mensaje al Presidente José Antonio Kast.
“Me han quitado a mi hijo querido, lo más valioso que tenía en la vida, me han dejado desolada”, empezó a decir.
“Pido justicia, señor Presidente, por mi hijo, para que no haya más víctimas. Por favor, justicia”, suplicó con fervor.
Finalmente, comentó que “mi hijo no debería haber muerto de esa manera. De todo corazón se lo pido a quien puede ayudarnos, que esto no vuelva a pasar. Gracias”.
- Detalles del crimen
El fiscal regional del Biobío, Roberto Garrido, dio información nueva sobre el ataque fatal que ocurrió la noche del domingo.
“Este caso tiene características que son comunes en ciertas áreas rurales, debido al aislamiento de algunas comunidades, la falta de servicios y el consumo de alcohol. En este caso, tenemos antecedentes de consumo de bebidas alcohólicas”, explicó el fiscal.
En una conversación con Mucho Gusto, Garrido mencionó que “en la noche del 4 de octubre, los carabineros que estaban patrullando recibieron un llamado para ir a un hogar en Quilleco”.
“Ellos llegaron alrededor de las 21:40, hablaron con las personas en el hogar, particularmente con la esposa del acusado, quien les comentó sobre problemas menores de violencia intrafamiliar y los carabineros decidieron informar de esto al Juzgado de Familia”, añadió.
“Se fueron, pero más tarde, cerca de las 11 de la noche, fueron llamados de nuevo, esta vez por el hijo del acusado, porque su padre, tras haber bebido, había despertado en un estado mucho más agresivo. (Él pidió) que regresaran a la casa y decidieron volver”, complementó.
Luego, cerca de la medianoche, ocurrió la tragedia.
“Los carabineros fueron informados de que el acusado estaba en un dormitorio, con un arma de fuego, una escopeta, y los carabineros se acercaron a la puerta del dormitorio para hablar con él y tratar de que saliera y entregara el arma”, reveló el fiscal.
También, explicó que la inquietud de Carabineros era “proteger a las personas que habían solicitado ayuda, a la mujer y al hijo, ya que podrían ser víctimas de una agresión, especialmente teniendo en cuenta el peligro que representaba que el imputado tuviera un arma a su alcance”.
“Es en esa situación que ocurre el disparo al oficial de Carabineros que estaba al mando de la patrulla”, afirmó.

