
Perú busca fondos para comprar otros 12 cazas F-16

- ¿Qué pasó?
El proyecto de crédito suplementario por S/ 8.228 millones abrió un debate en el Congreso sobre el uso de bonos soberanos, las brechas en servicios públicos y las partidas destinadas a enfrentar emergencias climáticas.
El Gobierno de Perú busca que el Congreso autorice recursos adicionales para completar la compra de otros 12 aviones F-16 Block 70 destinados a la Fuerza Aérea del Perú (FAP), un hecho que quedó en el centro del debate político por su financiamiento mediante bonos soberanos y por las prioridades de gasto del Estado.
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Según los medios de prensa, la solicitud forma parte de un crédito suplementario multisectorial que también contempla partidas para pensiones militares, combustible naval, infraestructura y medidas ante fenómenos climáticos.
El proyecto de ley fue presentado el 30 de septiembre ante el Parlamento y plantea un crédito suplementario de S/ 8.228 millones. Dentro de ese monto, el sector Defensa recibiría S/ 1.832 millones para atender diversos compromisos, entre ellos el programa de adquisición de los cazas F-16 Block 70.
La parte vinculada al segundo lote de aeronaves asciende a S/ 1.197 millones, equivalentes a unos USD 348 millones, de acuerdo con la información difundida sobre la iniciativa. El Ejecutivo pretende utilizar esos recursos para financiar 12 aviones adicionales fabricados por la empresa estadounidense Lockheed Martin, con el objetivo de alcanzar una flota de 24 unidades.
La solicitud abrió cuestionamientos entre senadores y diputados, quienes objetaron el uso de deuda para financiar gastos de Defensa mientras persisten necesidades en educación, salud, infraestructura, agua potable y atención de emergencias climáticas en varias regiones del país.
La operación por el segundo lote responde a un proceso de modernización de la aviación de combate de la Fuerza Aérea del Perú, que prevé el reemplazo progresivo de parte de sus aeronaves actuales. El Gobierno sostiene que la incorporación de los F-16 permitirá establecer una capacidad disuasoria mínima para la defensa nacional.
Según la documentación presentada al Congreso, los recursos obtenidos a través del crédito suplementario solo podrán emplearse en los fines aprobados por los legisladores. En ese marco, el dinero destinado a los aviones deberá utilizarse para concretar la compra de las 12 aeronaves restantes.
El calendario también impone presión sobre el trámite parlamentario. La ejecución de los fondos debe producirse antes del cierre del ejercicio fiscal de 2026, por lo cual el contrato de compraventa del segundo grupo de F-16 tendría que suscribirse antes del 31 de diciembre.
La compra inicial de 12 cazas se formalizó en abril. Ese mes se realizó un primer desembolso de USD 462 millones, financiado a través de emisiones parciales de bonos en el mercado local. La misma modalidad de financiamiento sería utilizada durante la ejecución del contrato correspondiente al segundo lote.

