
Japón podría transferir destructores a la Armada de Chile: Murasame, Takanami y Akizuki

- ¿QUÉ PASÓ?
La Armada de Chile podría incorporar en los próximos años algunos destructores usados de Japón, en el marco de un eventual acuerdo con la Fuerza Marítima de Autodefensa de ese país. La alternativa considera embarcaciones de propósito general que, pese a ser de segunda mano, se encontrarían en buenas condiciones operativas.
La información fue dada a conocer por el medio especializado Defensa.com, que señala que las conversaciones apuntarían principalmente a destructores pertenecientes a las clases Murasame, Takanami y Akizuki.
De concretarse, la operación permitiría a la Armada chilena sumar temporalmente capacidades mientras avanza el proceso de renovación de su Escuadra Nacional.
- Una alternativa para mantener el número de buques operativos
La eventual incorporación de unidades japonesas no tendría como objetivo sustituir completamente a los actuales buques de combate de la Armada, sino funcionar como una solución transitoria frente al proceso de renovación de la flota.
Actualmente, la Escuadra Nacional cuenta con ocho fragatas, número que constituye el mínimo considerado por la institución para cumplir tareas de vigilancia y protección de la Zona Económica Exclusiva, además de mantener presencia naval en el Pacífico.
El desafío se relaciona con la antigüedad de parte de estas embarcaciones. Algunas superan las tres décadas de servicio y podrían ser retiradas antes de que entren en operación los nuevos buques cuya construcción está contemplada a partir de 2030.
En ese escenario, los destructores japoneses permitirían cubrir el eventual período de transición y evitar que el número de unidades operativas caiga por debajo de las ocho embarcaciones que actualmente componen la fuerza de superficie.
- Cooperación entre Chile y Japón se ha profundizado
La posibilidad de una transferencia de material naval se enmarca en un proceso de mayor acercamiento entre ambos países en materia de defensa.
En agosto de 2025, la entonces ministra de Defensa, Adriana Delpiano, suscribió un memorándum de entendimiento con el viceministro parlamentario de Defensa de Japón, Kobayashi Kazuhiro, destinado a fortalecer la cooperación y el intercambio tecnológico entre ambas naciones.
A esto se sumó la apertura, en enero de 2026, de la Agregaduría de Defensa de Chile en Tokio, cuya jefatura quedó a cargo del capitán de navío Cristóbal Rodríguez.
Más recientemente, el 30 de agosto de 2026, el canciller Francisco Pérez Mackenna se reunió en Tokio con su homólogo japonés, Toshimitsu Motegi. Según los antecedentes disponibles, durante el encuentro se abordó la cooperación bilateral, en un contexto marcado además por la flexibilización de las normas japonesas para la exportación de equipamiento militar.
- No existen detalles oficiales sobre un eventual acuerdo
Hasta ahora, ni las autoridades chilenas ni las japonesas han confirmado públicamente los detalles de una posible transferencia. Tampoco se conocen cifras, plazos o las condiciones que tendría una eventual operación.
La discusión se produce mientras la Armada enfrenta el desafío de mantener sus capacidades durante el período previo a la renovación de su flota. El retiro de algunas fragatas antiguas podría generar una brecha antes de que los nuevos buques comiencen a incorporarse.
Consultado por Las Últimas Noticias sobre la posibilidad de que Chile pueda recibir este tipo de unidades, Richard J. Kouyoumdjian, vicepresidente ejecutivo de AthenaLab, sostuvo que “puede ser perfectamente posible. Desconozco si hay negociaciones en este minuto, pero Chile históricamente ha tenido una fantástica relación con la Armada de Japón, es algo que viene de hace por lo menos 130 años”.
Por ahora, la eventual transferencia permanece como una posibilidad dentro del proceso de modernización de la Escuadra chilena, mientras ambos países mantienen abiertos sus canales de cooperación en materia de defensa.
